El maíz es uno de los alimentos básicos que conoce todo el ser humano ya que su uso sirve para muchas cosas también se puede obtener de numerosos productos derivados como, por ejemplo, harinas aceites, etc.

A diferencia de otras plantas gramíneas como el trigo, este si es originario de América y los europeos no lo conocían hasta que llegó a su continente.  

En México este cultivo se encuentra distribuido a lo largo de toda la República mexicana, en donde solamente ocupa un 85 por ciento equivalente a la mayor parte de la superficie sembrada en las áreas de cultivo de la agricultura.

Cabe mencionar que el país hay más de tres millones de productores dedicados especialmente al cultivo de maíz, los cuales como ya se mencionó su función es mandarlos a todo México donde los estados donde más se producen son, Sinaloa, Jalisco, el Estado de México, Michoacán, Tamaulipas, Oaxaca, Chiapas, Veracruz y Guerrero, donde va a depender de la época del año la cual se lleve a cabo.

Existen dos tipos de producción de maíz: el comercial y el autoconsumo. El primero está dirigido hacia el mercado, ya que su producción tiene como finalidad el uso de recursos en beneficio a los productores, mientras que el segundo se enfoca más en uso de la mano de obra.

El maíz es el tercer producto en la agricultura de suma importancia en el mundo por encima del arroz y el trigo, se cosechan casi 150 hectáreas con una producción a nivel mundial que supera los 600 millones de toneladas.

En América Latina esta producción apenas alcanza los 85 millones de toneladas, con 40% rendimiento a los promedios mundiales, pero en condiciones favorables muy bajas que otras partes del mundo.